Málaga – Costa del Sol | El retraso burocrático hace que los discapacitados esperen dos años para ser evaluados

 Málaga – Costa del Sol | El retraso burocrático hace que los discapacitados esperen dos años para ser evaluados

Las personas con discapacidades físicas y psíquicas suelen toparse con muros en muchos aspectos de su vida, pero les resulta especialmente difícil cuando uno de ellos es su relación con las administraciones que, paradójicamente, se supone que deben amortiguar sus dificultades proporcionándoles asistencia, recursos y documentación para acreditar sus circunstancias especiales.

Confirmación de su grado de discapacidad, permisos de aparcamiento para personas con movilidad reducida, certificados de prejubilación, informes para justificar su necesidad y derecho a una vivienda adaptada, acceso a préstamos y prestaciones sociales… son sólo algunos de los procesos que gestiona el Centro de Valoración de la Discapacidad (CVD) de Málaga, pero incluso después de dos programas de choque para mejorar el sistema, el tiempo de espera no sólo no se ha reducido, sino que ha empeorado.

A causa de la pandemia, este servicio, dependiente de la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación de la Junta de Andalucía, ha sufrido retrasos aún mayores de lo normal en la tramitación de las solicitudes de valoración, por lo que si ya había que esperar alrededor de un año y medio, ahora es más probable que pasen dos años hasta que se complete su valoración en este centro de Málaga.

Este aumento del tiempo de espera hace que la provincia sea ahora la que más demora tiene, en comparación con otros centros de evaluación de la región. Y ello a pesar de que, en julio del año pasado, el Gobierno regional puso en marcha un programa de tres meses (de agosto a octubre) para reducir el retraso y lo ha vuelto a repetir este verano.

Los 19 profesionales extra que se contrataron para este fin en 2020 sí agilizaron la tramitación y realizaron horas extras por las tardes para acortar las listas de espera, prestando especial atención a los casos de menores.

Según los datos facilitados por el Ministerio, durante esos tres meses de 2020 se realizaron un total de 2.043 valoraciones, lo que supuso más del triple de las 560 del mismo periodo de 2019.

Para el programa de 2021 se contrataron 15 personas más y se espera que los resultados sean similares, pero el número de solicitudes sigue siendo muy superior a los recursos del servicio. De hecho, el propio CVD ha venido indicando a los usuarios que deben presentar una queja oficial por los retrasos, que de momento son de dos años.

SUR ha visto una carta oficial que se ha enviado a las personas que habían preguntado por los avances en su caso, y en ella se hace referencia a que el centro está desbordado: «Este Centro de Valoración ha comprobado que su solicitud de Reconocimiento de Grado de Discapacidad… se está tramitando. Le informamos de que las valoraciones de discapacidad están tardando actualmente unos dos años desde que se registra la solicitud.»

Estos retrasos, que también se pueden comprobar a través del teléfono de información sobre discapacidades en Andalucía (900 555 564), han agravado la situación en el CVD de Málaga, y era algo que se venía gestando no sólo desde antes de la pandemia, sino desde mucho antes de que comenzara esa crisis.

La Junta de Andalucía dice que estos centros «habían acumulado un largo retraso de trabajo sin que se haya modificado la estructura, organización y procedimientos en los últimos 15 años», y entre las principales causas de este colapso se refiere a «el envejecimiento de la población, la crisis económica, la alta tasa de paro estructural, las nuevas funciones asignadas por la normativa, las nuevas situaciones derivadas de Covid-19, etc».

Las cifras antes de la pandemia eran las siguientes: cada día el centro registraba entre 150 y 180 solicitudes de trámites generales (como certificados, información y, sobre todo, valoraciones de discapacidad) y los profesionales realizaban más de 70 valoraciones cada día. Es decir, más de 1.440 al mes y unas 12.000 al año.

Además, hay que tener en cuenta que Málaga no sólo es la peor provincia de Andalucía en cuanto a retrasos, sino que también es la que menos personal tiene, si se tiene en cuenta el ratio de población discapacitada de la provincia.

La última actualización de las estadísticas muestra que Málaga tiene alrededor de 120.000 personas con al menos un 33% de discapacidad, cifra superior a la de Sevilla, donde no llega a 114.000.

Si nos fijamos en los recursos, el centro de valoración de Málaga cuenta con nueve equipos (cada uno incluye un médico, un psicólogo y un trabajador social) y una decena de administrativos, mientras que en Sevilla capital hay doce de estos equipos especializados.

El aumento de la lista de espera obliga a los responsables del servicio a utilizar un sistema de triaje similar al que se utiliza en el servicio de Urgencias de un hospital. Los técnicos evalúan el grado de urgencia de cada solicitud cuando llega, de acuerdo con los criterios fijados por la normativa, y si se considera que un caso cumple las condiciones para ser clasificado como extremadamente urgente, pasa automáticamente al primer puesto de la lista. En esencia, esto sólo ocurriría si la vida del paciente está gravemente comprometida. El resto, que son la mayoría, se atienden por turnos.

«La solución es un problema»

«Lo que esto significa es que algo que pretende ser el inicio de una solución para alguien con discapacidad se convierte en el principal problema», se queja Alfredo de Pablos, presidente de una asociación llamada Agrupación de Desarrollo Málaga Accesible. Está formada por unas 80 asociaciones vinculadas a la discapacidad y lleva años enfrentándose a este «cuello de botella imposible» en el CVD de Málaga.

«Hay que tener en cuenta que sin este documento para acreditar el grado de discapacidad, los niños con problemas no pueden ir al colegio, las personas no pueden acceder a las asistencias, ni a las terapias, ni a los permisos de aparcamiento para personas con movilidad reducida», dice De Pablos, en referencia a sólo algunos de los problemas que provocan los retrasos.

Asegura que las asociaciones, que son el primer lugar al que suele acudir la gente ante los retrasos para pedir ayuda con sus solicitudes, «están desesperadas» y tienen previsto pedir una reunión formal con Patricia Navarro, delegada del Gobierno regional en Málaga, para exponerle su caso.

Respecto a este colapso del sistema, la Consejería de Igualdad, a través de la Dirección General de Personas con Discapacidad e Inclusión, ha dicho que está «trabajando para mejorar el servicio en todos los centros de valoración de Andalucía y especialmente en este de la provincia de Málaga por el elevado número de solicitudes que atiende.»

El plan de choque (que está en marcha), la agilización de la tramitación a través de la modernización de la tecnología y un nuevo sistema de cita previa son algunas de las medidas que piensan utilizar para conseguirlo.

Inmaculada Montes

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Enamorada de Málaga. Periodista por la Universidad de Málaga. Redactora digital para diferentes medios y revistas. Me encanta el arte, la cultura y el cine. Escribo sobre actualidad y noticias de último hora. Te mantenemos al día.

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