Macharaviaya – sede de la primera escuela pública mixta de España

 Macharaviaya – sede de la primera escuela pública mixta de España

Eugenio Cabezas

Macharaviaya era conocida como el ‘pequeño Madrid’ a finales del siglo XVIII, gracias a la iniciativa de la familia Gálvez, que construyó la Real Fábrica de Naipes, trajo agua potable y alcantarillado y remodeló las calles y en 1783, gracias a una real cédula del rey Carlos III, fundó la primera escuela mixta, gratuita y pública del país.

El nombre de Bernardo de Gálvez es el que a la mayoría de la gente le resulta familiar: el soldado que desempeñó un papel fundamental en la batalla de Pensacola durante la Guerra de la Independencia americana. Sin embargo, sus hermanos y su madre también fueron figuras importantes en la España del siglo XVIII.

El historiador local José Luis Cabrera, funcionario de 56 años y descendiente de una familia de Macharaviaya, dejó constancia de su amplia investigación sobre el pueblo, la escuela y el banco en su libro de 2013 La Fundación de Escuelas y Banco Agrícola de Macharaviaya. Sin embargo, la investigación de Cabrera ha vuelto a salir a la luz gracias a la novelista valenciana Sofía Tarazón, cuya novela española La Jugada Maestra, está ambientada en el pueblo y explora los temas de la obra de Cabrera de 2013.

Cabrera explicó que los antecedentes de la creación de esta primera escuela pública, gratuita y mixta se remontan al menos a 1776.

«Además de ayudar a los campesinos de Macharaviaya y sus alrededores con préstamos a bajo interés, proporcionaba educación a los niños de Macharaviaya sin distinción de sexo o clase social», dijo la investigadora, quien señaló que en la escuela estaban prohibidos los castigos físicos y se daban premios en metálico a los mejores alumnos.

«Los niños estaban en aulas separadas, pero hacían los exámenes juntos», dijo.

Cabrera explicó que en la España del siglo XVIII las escuelas primarias solían pertenecer a órdenes religiosas, a particulares o eran hospicios. Sin embargo, el carácter avanzado e ilustrado de la familia Gálvez de Macharaviaya hizo que el pueblo tuviera «la que puede considerarse la primera escuela pública de España».

La población comenzó a crecer en 1776 con la creación de la fábrica de naipes y en 1787 Macharaviaya contaba con 1.316 habitantes y Benaque con 466, frente a las aproximadamente 500 personas que viven hoy en día en los dos pueblos juntos.

«Se preveía que los méritos de los alumnos fueran evaluados por una junta formada por las autoridades locales. La idea de don Miguel de Gálvez era que los vecinos acomodados de Macharaviaya y Benaque, así como otros amigos de la familia Gálvez, donaran una cuota anual», explicó.

El autor añadió: «Estas escuelas fueron curiosamente criticadas por el poeta Salvador Rueda, refiriéndose a ellas como enigmáticas e inútiles.» Sin embargo, las escuelas locales existentes llevan el nombre del poeta, que nació en Benaque.

María Rosa de Gálvez

En 1915, Rueda creó dos escuelas en Benaque, una para niños y otra para niñas, independientes y separadas de la de Macharaviaya. Pronto se quedaron pequeñas, obsoletas e insalubres. En 1935 el ayuntamiento acordó construir dos nuevas escuelas en Benaque que llevarían el nombre de Salvador Rueda. Sin embargo, la Guerra Civil retrasó su construcción.

La escuela de Macharaviaya quedó en ruinas durante la guerra, pero fue reconstruida en 1946. «Perdió los dos pisos de altura que tenía y ahora sólo tiene uno», dijo Cabrera, que considera «injusto» que se llame Salvador Rueda, «porque se ha perdido el nombre de José de Gálvez, su creador».

En la novela de Tarazón, a través de la figura de María Rosa de Gálvez, una de las más grandes dramaturgas españolas del siglo XVIII y madre de los fundadores del colegio, el autor se adentra en un mundo dominado por los hombres, «donde el machismo y la falta de oportunidades para las mujeres alcanzan su máxima expresión en el ámbito cultural y en la Iglesia católica».

Para Cabrera, «la obra destaca la importancia del acceso de las mujeres a la educación, dignifica el papel de las maestras y ensalza la enseñanza pública de la segunda mitad del siglo XVIII como un avance único en una España que sólo miraba a la capital.»

Una estatua de Bernardo de Gálvez del escultor malagueño Jaime Pimentel fue inaugurada en Macharaviaya en 2014 /

sur

Inmaculada Montes

https://malaga1937.es/

Enamorada de Málaga. Periodista por la Universidad de Málaga. Redactora digital para diferentes medios y revistas. Me encanta el arte, la cultura y el cine. Escribo sobre actualidad y noticias de último hora. Te mantenemos al día.

Noticias relacionadas

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *