Los inconvenientes de la caspa

 Los inconvenientes de la caspa

En la mayoría de los casos, la caspa es irrelevante desde el punto de vista de la salud, pero aun así tendemos a darle una enorme importancia. Tener los hombros «nevados» no es sólo algo indecoroso desde el punto de vista estético: a menudo puede considerarse una desventaja social que puede traumatizar a quienes la padecen y afectar a su vida en público.

Los famosos hablan alegremente de lo que consideran sus problemas físicos, pero no es habitual encontrar a alguien lo suficientemente valiente como para contar lo que ha sufrido por tener caspa. Se ha referido a algunos casos, pero suelen ser raros, como el de la modelo Tyra Banks y el de los Beatles, por ejemplo, quienes, al preguntarles si su larga cabellera era en realidad una peluca, respondieron que, de ser así, serían los primeros en tener caspa.

«Es uno de los problemas más comunes por los que nos consulta la gente, y a veces puede causar problemas de autoestima», explica la farmacéutica María José Cejas, especialista en dermofarmacia.

El término ‘caspa’ es en cierto modo engañoso, porque lo utilizamos para describir diferentes fenómenos que provocan una descamación excesiva del cuero cabelludo. La piel de esta zona se diferencia de la del resto del cuerpo por la abundancia de folículos pilosos y las correspondientes glándulas sebáceas, que lubrican el cabello y se encuentran a un nivel diferente en cada persona. Al igual que ocurre con toda nuestra piel, la epidermis del cuero cabelludo se renueva constantemente, por lo que siguen cayendo células de la capa más superficial, el estrato córneo, pero en algunos individuos este proceso natural resulta problemático, masivo y, sobre todo, inmediatamente visible.

«En un adulto sano, cada día caen alrededor de cien millones de escamas de piel, y la gran mayoría de ellas están formadas por una sola célula. En las personas con caspa el ritmo de este movimiento es mucho mayor y una mayor proporción de escamas tiene más de una célula.

Muchas, de hecho, contienen varios cientos o incluso miles de células. En los casos más graves de caspa, el peso de las escamas puede ser 20 veces mayor que el de alguien sin caspa», afirman los investigadores británicos Michael Wilson y Philippa J.K. Wilson. Tradicionalmente, se distingue entre la llamada caspa de la piel seca, con finas escamas blancas, y la de la piel grasa o caspa seborreica, con escamas más grandes, de color más amarillo y pegajosas.

No está del todo claro por qué algunas personas tienen caspa y otras no. «Su origen no es tan sencillo como la gente cree. De hecho, la causa real aún no ha sido determinada por la comunidad científica, pero lo que sí sabemos con absoluta certeza es que no está asociada en absoluto a la falta de higiene», señalan fuentes de la Academia Española de Dermatología.

Hay ciertos factores determinantes en la producción de caspa como la cantidad de grasa producida por las glándulas y la actividad de un hongo llamado ‘Malasezzia furfur’ (que forma parte de la microbiota de nuestra piel), pero también la época del año (es más frecuente en épocas de frío), la contaminación o incluso el estrés y la dieta. Es más común después de la pubertad y durante la edad adulta, aunque, una vez más, es imposible determinar los límites definitivos porque los niños y las personas mayores también pueden padecerla.

«La caspa se produce como consecuencia de una dermatitis seborreica del cuero cabelludo. Se trata de un proceso inflamatorio común que afecta a más de la mitad de la población y que se manifiesta con enrojecimiento, picor y descamación», explica el doctor Sergio Vañó, dermatólogo y experto en tricología, es decir, la especialidad que estudia el cabello y el cuero cabelludo.

«Hay varios tipos», dice. «En uno predomina la descamación fina, mientras que en el otro las escamas son más grandes y se adhieren al cuero cabelludo. Hay algunos pacientes con una dermatitis seborreica muy intensa, que casi entra en el espectro de la psoriasis del cuero cabelludo.»

De hecho, su similitud con otras patologías puede llevar a error: «En un caso grave, es aconsejable consultar a un dermatólogo para diagnosticar correctamente el problema y seleccionar el mejor tratamiento. Hay otros problemas asociados al cuero cabelludo que pueden confundirse con una dermatitis seborreica, como la psoriasis, la tiña o las alopecias cicatriciales primarias», dice el doctor Vañó.

Crónica con brotes

En los casos menos graves, las personas con caspa suelen recurrir al ensayo y error con los numerosos productos que existen en el mercado. Este sector mueve millones y millones de euros cada año (250 millones al año sólo en Estados Unidos), pero hay que recordar que en realidad es imposible erradicar la caspa de forma permanente.

«No hay manera de hacerlo, porque es un proceso crónico en el que se producen brotes, a menudo por el estrés. Sin embargo, hay terapias para mejorarla rápidamente. Las más eficaces consisten en una medicación antiinflamatoria, y se utilizan en los brotes más activos. Luego, para mantener el problema a raya, hay una amplia gama de champús que pueden ser útiles para la mayoría de los pacientes», dice el doctor Vañó.

«Lo primero», dice María José Cejas, «es realizar un buen diagnóstico; ver si se trata de una piel seca o de una caspa grasa, si está asociada a la pérdida de capilares o a altos niveles de estrés, evaluar los síntomas de descamación y picor… los productos son eficaces cuando el diagnóstico se hace correctamente. No sólo hablamos de champús, sino también de lociones, sueros calmantes, exfoliantes capilares, etc.»

Esta gama de productos anticaspa se basa en principios activos como los corticoides (que reducen la inflamación), los antifúngicos (para reducir la proliferación de la Malasezzia) y los queratolíticos y reguladores de la queratinización (que controlan la producción de grasa y su adherencia a las células muertas).

Sin embargo, los expertos subrayan que a menudo nosotros mismos saboteamos el tratamiento, porque nuestra preocupación por la caspa no siempre se corresponde con nuestra disciplina para combatirla.

«Cada producto anticaspa incluye diferentes principios activos para combatir los síntomas», señalan fuentes de la Academia de Dermatología.

«Algunos deben aplicarse en la cabeza y dejarse durante unos minutos, mientras que otros no deben dejarse mucho tiempo. Es importante seguir cuidadosamente las instrucciones de cada champú», insisten.

Inmaculada Montes

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Enamorada de Málaga. Periodista por la Universidad de Málaga. Redactora digital para diferentes medios y revistas. Me encanta el arte, la cultura y el cine. Escribo sobre actualidad y noticias de último hora. Te mantenemos al día.

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