En la biblioteca se conoce mejor la Historia de nuestro país

Recientemente leí una buena nueva en el periódico local: el gobierno de la región ha decidido invertir en las bibliotecas públicas, y entre sus primeras medidas está la instalación inmediata de generadores Honda en estos centros de enseñanza. La medida ha sido acogida con beneplácitos por todos los padres, quienes hemos exigido al gobierno local medidas con respecto al deterioro de los inmuebles públicos, tales como las bibliotecas de barrios. Estos sitios son sumamente importantes para los niños y adolescentes, quienes tienen allí un sitio de reunión con sus amigos y maestros, además de un centro de enseñanza que puede ser muy beneficioso en el futuro profesional.

La lectura es uno de los hobby que actualmente menos disfrutan los pequeños de casa. Demasiadas horas frente a la computadora, o la tableta, le resta tiempo a aprender sobre temas claves para la vida, como pueden ser la historia y el devenir político de nuestro país.

Personas muy sabias ya han dicho de una u otra manera que el ser humano necesita conocer sus raíces, para determinar cuál será su futuro. En el caso de nuestra sociedad, donde los niños y las niñas no se muestran interesados por la lectura, qué futuro les espera. Se trata de que los padres sembremos hoy, para que recojamos frutos hermosos mañana. Es tarea de la familia de los pequeños incentivar en estos el hábito de lectura. Cada día deben leer al menos una hoja de un cuento, o una novela, cuando sean un poco mayores.

Una manera de engancharlos es a través del cómic, ese género que tantos adeptos tiene alrededor del mundo. Si bien es cierto que el cómic nació en Asia, actualmente es un producto cultural extendido por todos los países. Los cómics combinan efectivamente imágenes muy atractivas con textos sugerentes, que enanchan a los lectores. De esta manera los nenes leen y se entretienen a la vez: dos pájaros de un tiro.

Actualmente los bibliotecarios se han dado cuenta de esto, y han sacado una variada colección de comics para que los niños que visiten la biblioteca de la región puedan saber más de estos textos. Por ahí se comienza a enganchar a los nenes, hasta que le cojan el gusto a ir a la biblioteca. Es un excelente truco, que ya está dando resultados. Además, también ha influido la restauración que ha pagado el gobierno de la localidad. Todo se ve mucho más hermoso.

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