Árabes en España: una parte de la historia

La invasión árabe en España data del año 711. Por esa fecha bandas que llegaban de Oriente y África del norte lograron acabar con el reinado del visigodo Don Rodrigo, que cayó en la batalla de Guadalete.

Desde ese momento los árabes se apropiaron de la Península Ibérica. Esta dominación, aunque algunos no sepan de su existencia, tuvo una duración de ocho siglos.

arte.h20

Los musulmanes se extendieron en poco tiempo y abarcaron todo el territorio, solo quedó fuera de su poder un pequeño territorio del norte. La conquista no les fue difícil, pues los territorios capitulaban casi sin resistencia.

El nombre islámico de España fue Al-Andalus, y durante todo ese tiempo se mezclaron las culturas, lo que aún se puede percibir. Durante los primeros momentos, es país se subordinó al califa de Damasco.

Al principio de este periodo, se tomó como capital el territorio de Sevilla. Pero duró poco tiempo hasta que se le otorgó esta condición a Córdoba.

Entre los propios musulmanes no había paz, al contrario, las distintas etnias entraban en pugnas frecuentemente.

Luego de un periodo de luchas internas se alzó Abd. Al-Rahman III como soberano y logró que el reino volviera a estabilizarse. Fue durante este periodo que la España musulmana renació.

A partir de este mandato se logró que el arte, la arquitectura, la ciencia, la medicina y la literatura. Por esos tiempos Córdoba se convirtió en una de las ciudades más llamativas de Occidente.

Pero nuevas divisiones fragmentaron el poder de los árabes y los cristianos aprovecharon para avanzar.

A partir de este momento comenzó el declive del poderío musulmán.

No obstante, su estancia prolongada en España marcó un punto de giro en el desarrollo del país. Uno de los mayores efectos de este periodo se sintió en la lengua, que fue impuesta.

Durante todo este tiempo las personas se vieron obligadas a comunicarse en este idioma y a ahí comenzaron las mezclas.

Se hablaba en dependencia del sitio y la compañía. Muchos espacios de resistencia se aferraron a su idioma. Pero la fusión fue inevitable y el idioma se apropió de muchos vocablos de procedencia árabe.

Aunque hayan pasado siglos desde entonces, el paso de los árabes por España marcó su impronta y aún hoy se siente.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *